Su esposa dejó de arreglarse y él dejó su familia, dentro de un año halla a una chica guapísima que resulta ser mujer.

Curiosidades 2017-12-09 365

Si bien es cierto es una historia que relata que en primera persona la cual dice. Mi esposa estaba bastante pasada de peso, todo su cuerpo estaba flácido. Sufría de estrías y celulitis en su piel, además de los rollitos que le producía la barriga.

A parte de lo ya mencionado, ya no se cuidaba como lo hacía anteriormente, había dejado de peinarse y arreglarse, ya ni siquiera usaba maquillaje.

Dejó por otra parte de usar ropa atractiva, siempre andaba vestida con los mismos vestidos largos, nada sensuales.

Ya no se hacía manicura se depilaba muy de vez en cuando, y al no usar sosténsujetador, nada disimulaba sus pechos caídos. Ni siquiera arreglaba sus cejas. En resumen, había dejado de ser atractiva. En ella no quedaba nada de la hermosa mujer de la que me enamore.

Hoy la vi, a mi exesposa, precisamente un año después y ¡Qué gran sorpresa me lleve! Estaba, sencillamente hermosa y radiante. Adelgazóo mucho, no quedaba ni rastro en ella de rollitos, barriga o flacidez.

Su cabello caía elegantemente sobre sus hombros, y lo llevaba teñido de un rojo radiante, que destacaba sus carnosos labios. Llevaba puesto un vestido que destacaba su estrecha cintura. Era increíble que esa mujer fuera la madre de mis tres hijos.

Ahora yo, en mi soledad, recuerdo que ese sobrepeso que ella tenía era consecuencia del último embarazo. Su flacidez, a que aún estaba recuperándose luego de haber soportado nueve meses esa enorme barriga, cuyos frutos son los más bellos regalos que he recibido.

Su celulitis y y las estrías se debían a que no tenía tiempo para hacer ejercicio ya que pasaba todo su tiempo libre en casa, cuidando de nuestros hijos. Tampoco tenía ya tiempo para arreglar su cabello o sus manos a diario ni para depilarse o acicalar sus cejas.

El poco tiempo que le quedaba, me lo dedicaba a mí, hasta el punto que se olvidó de sí misma. Se colocaba siempre en el último plano, después de nuestra familia.

Cambio sus sensuales vestidos por pañales, sus senos caídos eran la orgullosa prueba de haber amamantado a sus hijos. Por eso ya no usaba sosténsujetador, ya que era más fácil así, darles el pecho a los niños.

Y todavía le quedaba tiempo para cocinar, lavar, planchar para todos y mantener limpio y radiante nuestro hogar. Aúun así, ella era feliz, sonreía radiante, para ella no había nada más perfecto que su familia.

Hoy comparto mi historia. Yo tuve una verdadera mujer en mi hogar, y la deje ir. Destruí todo lo que habíamos construido, estúpidamente cambie la auténtica belleza, por una falsa fachada de belleza.

Perdí toda noción de agradecimiento y comprensión; no supe reconocer el valor de una autentica ama de casa. Pero aprendí mi lección.

Ahora ella solo tiene que cuidar al menor de nuestros hijos. Los dos mayores ya están crecidos, y no demandan piden tanta atención. De nuevo tiene tiempo para ella y descubrió que no necesita a ningún cretino para sentirse bien y ser especial. Ha aprendido a valorarse y a darse su debido puesto e importancia. Yo no supe hacerlo, otro hombre llegará y lo hará en mi lugar.

Amigo si tienes una mujer a tu lado, como yo la que tuve yo, valórala de verdad. Puede que sus medidas no sean perfectas, pero no encontraras otra igual. Difunde este mensaje, compártelo y apóyalo con un me gusta.

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